
Tal como estaba planificado, el sábado 9 de enero de 2010, tuvo lugar la jornada final del Grand Prix de Planeadores realizado en Chile. De los 14 pilotos que llegaron al último día de competencias (el piloto australiano debió retirarse días atrás, debido a asuntos familiares), el ganador fue el polaco Sebastian Kawa, seguido por el chileno Carlos Rocca. Tercero, el alemán Mario Kiessling.

Los aviones remolcadores se dirigen al cabezal donde están ubicados los veleros.

Los Bird Dog también colaboraron con el remolque.





Puede verse en las fotos de arriba, que algunas aeronaves recibieron coloridos decorados en sus fuselajes.

Este Super Cub, al mando de José Auil, se apresta a remolcar otro de los planeadores participantes.

Si bien no participó como avión remolque, siempre es un gusto fotografiar el Boeing Kaydet del Club de Planeadores.
Las ubicaciones de los participantes es posible verlas en este link. Felicitaciones a los participantes y esperamos se repita este evento internacional en suelo chileno.



La expectación se hizo patente en momentos del arribo de Sebastian Kawa en el Diana 2, momentos decisivos de este Grand Prix.

Aterrizaje del chileno Carlos Rocca, con un histórico 2° puesto en esta competencia.

Nunca es tarde para descargar el lastre de agua…

Sebastian Kawa (2° de derecha a izquierda) en declaraciones a la prensa internacional.

Tras el final de la jornada, comienzan las labores para el desarme y embalaje de los planeadores.
Agradecimientos: José Auil, Michel Carrasco.


El Miércoles en la tarde estaba en Rancagua (SCRG) y de pronto entró en base izquierda, para pista 21, el planeador de Mario Kiessling. Luego de un aterrizaje perfecto, fuimos a ayudar a sacar el planeador de la pista y conversar con el piloto, quien nos comentó que se tuvo que lanzar casi de emergencia a Rancagua porque su planeador no pudo sustentar más debido a la baja de las corrientes térmicas en ese sector.
Por la rápida emergencia y desconocimiento del área, Mario, no alcanzó a notificar a nadie; movilizando a algunos militares del aeródromo y recibiendo muchísimos llamados desde Alemania, ya que su planeador aparecía en tierra desde el seguimiento en Internet.
Luego de algunos llamados, finalmente, se pudo coordinar el ingreso de una aeronave desde Vitacura que lo pudiera remolcar hasta dicho aeródromo.
Se agradece la simpatía del alemán por contestar dudas, aceptar bromas y ser parte del Club Aéreo de Rancagua por unos instantes.
Saludos cordiales.