
Por Marcelo Rodriguez Arriagada, Tesorero, Club Aereo de Ovalle.
Una excelente jornada aéreo vivimos todos los que participamos durante el fin de semana pasado (30 y 31 de Enero) en los vuelos populares realizados por el Club Aereo de Ovalle.
Estamos realmente contentos de haber reiniciado las actividades de vuelo abiertas a la comunidad, no solo ha sido un éxito en lo organizativo, sino también, en la felicidad que reflejan los rostros de cientos de personas que tuvieron la oportunidad de remontar los cielos Ovallinos.
En el desarrollo de los vuelos populares participaron el Cessna C172 CC-KOA del Club Aereo de Ovalle (Foto inicio) al mando de los Pilotos Patricio Álamo P. y Rubén Gottreux S., Cessna C172F CC-KLB del Club Aereo de La Serena al mando de los Pilotos Jaime Meza y Cristian Feddersen, Cessna C172N CC-KRT del Club Aereo de Rancagua al mando del Piloto Froilán Araya M., Cessna C172F CC-PTZ perteneciente a Eugenio Martínez G. (Instructor del C. A. Ovalle) y el Cessna C170A CC-LQA perteneciente a Rodrigo Méndez (Piloto del C. A. Ovalle).
La presencia de la Dirección General de Aeronáutica Civil, fue realizada por Víctor Concha R. (Inspector de Operaciones Aéreas) y La Federacion Aérea de Chile, representada por Tito Muñoz R. (Director de la IV Región).
Les dejamos una muestra de imágenes captadas en el evento:

Cessna C172F CC-PTZ perteneciente a Eugenio Martínez G. (Instructor del C. A. Ovalle)

Cessna C170A CC-LQA perteneciente a Rodrigo Méndez (Piloto del C. A. Ovalle)

Cessna C172F CC-KLB del Club Aereo de La Serena

Cessna C172N CC-KRT del Club Aereo de Rancagua

Ultraliviano Challenger II Matrícula ULM-111 de Ovalle

Primer plano: C172N CC-KRT del C. A. Rancagua, Arriba: C172 C.A. Ovalle

Pasajeros felices posando junto al CC-KRT

Pasajeros bajando desde el CC-PTZ

Challenger II de Ovalle esperando para ingreso en pista y despegar


Muy buena la penúltima foto. Resume muy bien las emociones que se viven en esas actividades.
Felicitaciones al C.A de Ovalle.
Coincido en que la penúltima foto es un acierto. Como piloto al mando de varios turnos en el C-172, KLB de La Serena, pude comprobar de visu et de audito la felicidad no sólo de los niños, sino que también de muchos adultos que por primera vez se subían a un avión. Recuerdo con especial cariño a un curtido trabajador agrícola de la zona, quien con una emoción y felicidad indiscriptible en su rostro, me contaba que había cumplido el sueño de su vida, ¡¡volar¡¡. Son las gratificaciones que hicieron más tenue el inclemente sol que nos acompañó en aquellas magníficas jornadas. Bien por el Club Aéreo de Ovalle. Felicitaciones a su directiva y a cada uno de sus socios.