
Desde el 9 de marzo, el Aeropuerto Internacional de Santiago vuelve a tener su terminal de pasajeros (sector nacional e internacional) operativa, estimándose que se llegará al 100% de su capacidad normal dentro de las próximas dos semanas. Con lo anterior, prontamente los pasajeros dejarán de usar las instalaciones provisorias que estuvieron en funciones post-terremoto (léase carpas), así como se dejará de usar otros aeropuertos nacionales para realizar los trámites de ingreso al país, al recuperarse las instalaciones santiaguinas.
Actualmente se indica que SCL está operando un 90% de vuelos domésticos y 80% de los internacionales, todo esto gracias al plan de contingencia que se puso en marcha tras la catástrofe, que permitió la recuperación gradual de las diversas instalaciones. Como muestra de las operaciones realizadas en las carpas, publicamos estas imágenes del lector Sergio Godoy al arribar al país el sábado 6 de febrero; pronto esas fotos serán historia.










Cabe destacar el sobre esfuerzo que hay detras de todo esto de parte de todos los funcionarios que trabajamos en el aeropuerto durante los dias post terremoto, recien hoy pude tomar mis dias de descanso, felicito a todos quienes estubieron involucrados en sacar adelante las operaciones de forma segura y sin invonvenientes.
Saludos y arriba CHile.
Me sumo a las felicitaciones.. se pasaron por la entrega y el esfuerzo que ponen para que todo funcione y tratar de que los pasajeros se sientan lo mejor posible con lo poco que hay…
Felicitaciones
Me sumo al reconocimiento. A pesar de la anormalidad del aeropuerto el proceso de desembarque no tardó mucho más de lo normal (1hr desde que el avión se detuvo). Se notó una organización fenomenal y una entrega enorme en cada uno de los funcionarios que estaban allí.
Muchas gracias y felicitaciones a la gente de LAN, DGAC, PDI, SAG y SCL.
Ayer llegué a SCL en el vuelo LA501 a las 06:30 horas, vuelo que salió de MIA a full capacidad. Antes de aterrizar se informó que podríamos tener demora dentro del avión, producto de la congestión. El avión estacionó en una manga del sector nacional, en el extremo norweste. Estuvimos dentro del avión alrededor de media hora y al anunciar el desembarque, se informó que deberíamos hacerlo por la puerta posterior. Solo había un bus para operar, lo que demoró aún más el proceso.
Nos dejaron al costado de las carpas, donde tuvimos que retirar el equipaje y de ahí a la eterna fila que había para hacer el proceso de migración y revisión de agricultura. Mención aparte el frío de esa hora y un pestilante olor que hacía casi imposible la respiración.
En resumen, a las 09:00 horas recién subimos al transporte que nos esperaba, si esto lo llaman normalización, ni me quiero imaginar cómo habrá sido en los días anteriores.
El desorden era total, gente con y sin identificación haciendo pasar a pasajeros”especiales” por los costados, algo muy propio nuestro, y gente que repartía formularios de aduana y agricultura que entregaba información erronea. Cuando le pregunté a un funcionario de la DGAC el porqué de estos tratamientos “VIP”, me respondió que era responsabilidad de las compañías aéreas, o sea, se sacó el pillo. Ellos no son la autoridad en estos casos?, al parecer en estos casos parece que no.
Espero que la experiencia vivida, no la hayan vivido los otros pasajeros que llegaron ayer al “normalizado” aeropuerto de SCL.
Creo que el aeropuerto poco a poco va tomando forma nuevamente, se ha comenzado a desembarcar algunos vuelos de forma “regular” pasando por policía internacional, Duty, cintas…etc..etc.
Ahora bien….encuentro una boludez de parte del Gerente General del Aeropuerto decir que en 15 días (o tal vez menos) SCL funcionaria a la perfección…..el aeropuerto no funcionará al 100% hasta que no se realice la remodelación que podría tomar cerca de 1 año, dado que sufrio daños estructurales y arquitectonicos (los que sólo vieron los daños por la TV ni se imaginan lo que realmente aconteció).
Lo rescatable de todo esto es que se han dado todas las condiciones para que poco a poco vaya tomando la “normalidad” de los servicios…