El pasado miércoles 28 de abril, un vuelo de la aerolÃnea Continental Express con 45 pasajeros tuvo que ser desviado de su recorrido de Houston a Washington D.C. tras haberse encontrado en uno de los espejos del baño escrita la palabra “bomba” lo que alertó a los tripulantes del avión. Posteriormente fue notificado a las autoridades correspondientes en tierra, y desviaron el vuelo a Greensboro, Carolina del Norte, en donde el personal de la Agencia Federal de Investigación (FBI), el equipo antibombas de la policia de Greensboro y los perros detectores de bombas registraron completamente el avión y se dieron cuenta que se trataba de una falsa alarma y que no habÃa ningún artefacto explosivo.
El vuelo 3006, un Embraer ERJ 145 despegó seis horas más tarde con destino al aeropuerto internacional Dulles en Virginia, el cual aterrizó sin novedades.
VÃa ElUniversal.com

