Esto le sucedió a unos infortunados pasajeros que viajaban en el vuelo 17 de Virgin Atlantic entre Londres y Nueva York (Newark), por efecto del mal tiempo reinante en el destino, debieron aterrizar en el Aeropuerto Bradley de Connecticut.
Los pasajeros pasaron largas 3 horas dentro de la aeronave sin poder salir, a más de 37 grados celsius, sin suministro de aire fresco y a oscuras.
La compañÃa se ha limitado a pedir disculpas y a asegurar que se investiga una falla en la aeronave que haya impedido la provisión de estos servicios básicos.
VÃa El Nuevo Herald

