Visitando el Museo de Tecnología alemán de Berlín (Deutsches Technikmuseum Berlin)

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21 de agosto, 2016
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En una visita relámpago (o blitz, para estar a tono) ModoCharlie pudo conocer la sección aeronáutica del Deutsches Technikmuseum Berlin. Ubicado en la avenida Trebbiner Str. 9, 10963 Berlin-Kreuzberg, fue creado en 1982 y consta de diversos edificios con varias muestras de la tecnología humana desarrollada a través de los siglos. Locomotoras, automóviles, cámaras fotográficas, computadoras, la evolución de la vestimenta, cervecería histórica, etc. rodeados de áreas verdes.

En nuestro caso, y por el escaso tiempo del que disponíamos, solamente visitamos el edificio más nuevo y quizá más icónico del Museum: inaugurado el 14 de diciembre de 2003, su exhibición del aire y espacio fue abierta en la primavera boreal del 2005, y posee como rasgo más distintivo, a un Douglas C-47 Skytrain. Este, pende de una estructura metálica sobre el techo del mismo, representando aquellas aeronaves occidentales que impidieron que el bloqueo soviético de Berlín occidental, a los inicios de la Guerra Fría (a la “Raisin Bomber”, entre 1948-49), fuera exitoso.

La muestra posee más de cuarenta aeronaves distribuidas en dos pisos (3 y 4), cada uno con casi 3.000 m2. Aviones a hélice, construidos en madera y tela; misiles, réplicas de planeadores históricos como los de Otto Lilienthal, los primeros jets de combate que alcanzaron a pelear para la Alemania nazi, están entre los exhibidos, sin descontar aviones de pasajeros y de turismo, no olvidando las barquillas de globos de los primeros aeronautas alemanes, aviones de combate a reacción de la Guerra Fría, etc.

Hay algunas importantes aeronaves que componen esta muestra: una de ellas es el Junkers Ju-52/3M “Hans Kirschstein” ex Lufthansa, y que es el mayor avión ubicado en el interior del Museo. El “Tante Ju” tiene una envergadura de 29,25 m, y su fuselaje debió ser instalado en plena fase de construcción del edficio, siendo sus alas añadidas posteriormente. Por su parte, el avión más antiguo es el Jeannin Stahltaube, construido en 1914 y que fue restaurado de forma conjunta por un equipo germano y polaco.

También mencionamos las máquinas de guerra, tales como los icónicos Messerschmitt BF-109 y Me-110, además de un fuselaje de Junkers Ju-88. Varias aeronaves de diseño alemán, pero que no pudieron ser obtenidas en su forma original, tales como los Messerschmitt Bf108 Taifun (Nord Pingouin), Siebel Si-204 (Nord NC-702 Martinet), un Fieseler Storch sueco, un anónimo Focke Wulf Fw.44 Stieglitz y el derivado francés del Taifun con tren triciclo, Nord Norecrin, forman parte de la muestra.

El avión más pesado del Museum es el North American (FIAT) F-86K Sabre, entregado por la Aeronautica Militare Italiana, y que fue colgado del techo. Para ubicarlo dentro del edificio, hubo que reforzar la estructura para este propósito. También destacamos al Horten Ho II L, ala volante del año 1937, y al reactor de combate Heinkel He-162 Volksjager y un PZL Mielec Lim 2, versión polaca del MiG-15.

Los motores aeronáuticos son muy relevantes en este museo. Pasamos de los primeros reactores BMW003 que propulsaron al Messerschmitt Me262, a aquellos motores radiales fabricados en la extinta República Democrática Alemana (DDR), para el transporte Ilyushin IL-14. También, esas pequeñas plantas de poder a pistón de las primeras épocas de la aeronáutica, y al reactor que impulsó uno de los prototipos del fracasado proyecto de jet regional Baade 152 (de la DDR), a un moderno turboventilador RollsRoyce. No olvidando mencionar que están frente a frente, un motor Daimler DB603 típico de los Bf109, y un Rolls-Royce Merlin operado por su archienemigo, el Supermarine Spitfire.

Hay además, numeroso armamento, uniformes, trenes de aterrizaje, equipos de radar primitivos, y los primeros misiles creados en la era nazi, entre ellos una bomba voladora V-1, junto a manuales, afiches, uniformes de época, etc. Largo sería detallar las diversas aeronaves expuestas, así como las fotografías, documentos y reproducciones de viejas filmaciones. Todo, junto a hélices de todo tipo, simuladores de vuelo, túnel de viento interactivo, etc.

Nos llamó además la atención, la presencia de varios restos de aparatos que están en la muestra, tal y como fueron hallados, sin siquiera intentar una pretendida restauración con dudosos resultados: nos referimos particularmente a los Junkers Ju-87 Stuka, planeador de transporte Gotha Go242, nariz (motor y hélice) de un Ilyushin IL-2 Shturmovik, Henschel HS126B-1, un ala de bombardero inglés Avro Lancaster derribado sobre Berlín, etc.

A ellos sumamos varios elementos interesantes del punto de vista aeronáutico: la sección del fuselaje de un avión de pasajeros Focke Wulf Fw.200 Condor, simulador de Lockheed Constellation de la Lufthansa alemana occidental, un RFB RW3 Multiplan, el único Arado Ar-79 en existencia, un avión empleado por Ernst Udet en la década de 1910, el rarísimo antecesor del helicóptero Focke-Achgelis FA-330, y los trozos del recordado Dornier Do-27 matrícula D-ENTE.

Monomotor este último, que permitió a los investigadores de la naturaleza Bernhard y Michael Grzimek, realizar investigaciones en el África, particularmente en el Serengueti, donde filmaron el documental -premiado con un Oscar- “El Serengueti no debe morir” (por si acaso, Serengeti darf nicht sterben). Lamentablemente en enero de 1959, Michael, piloto e hijo del realizador, falleció en un accidente tras colisionar con un buitre, en esta recordada aeronave, pintada como una cebra.

Para ir finalizando este apretadísimo reporte, les dejamos un videíto que realizamos en nuestra visita. Al final, aparece el Cessna-Reims FR172 Skyhawk II en el que Mathias Rust voló a la Plaza Roja de Moscú (aún parte de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, URSS) en 1987:

A pesar que la grabación de videos y las fotografías con monópodo/trípode están prohibidas, así como el uso de flash, queda claro en el video que esto último no fue hecho cumplir por los encargados del mismo. En fin…

Finalmente, en el 2016 la entrada al Museo cuesta 8 Euros los adultos y 4 los niños (con la Berlin Welcome Card hay un descuento de 37,5% para adultos y 50% para menores). Abre de martes a domingo, de 9:00 a 17:30 en la semana, y de 10:00 a 18:00 sábados y domingos.


Fuente y agradecimientos: Deutsches Technikmuseum Berlin.

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  • Alex Duran Espejo hace 2 años

    Estimado Álvaro,

    No se si esta es una de las mejores publicaciones de Modo Charlie, pero al menos es memorable.
    De hecho tampoco sé cómo calificarla, si excelente, o interesante, o dramática. Gracias por compartir.
    Alex

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  • Estimado:

    Me llamo Patricio Arancibia, soy de Valparaíso y creanme que una de mis inspiraciones que realizar el curso de piloto privado que estoy realizando, fue este museo, en marzo del 2016, estuve en Berlin, y aproveché de visitar el Deutsches Technikmuseum, y quede realmente fascinado sobre todo por la parte de aviación, queridos amigos de ModoCharlie, me ayudaron a recordar ese maravilloso viaje, muchas gracias.

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