Entretenido (y educativo) almuerzo con el astronauta del Challenger, Jon McBride

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29 de septiembre, 2017
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Como parte de su gira por Santiago, Chile y Buenos Aires, Argentina, varios medios de comunicación pudieron participar de un almuerzo con el astronauta de la NASA, Jon McBride, gracias a una invitación de Copa Airlines y el Kennedy Space Center Visitor Complex, en el hotel NOI de Vitacura.

El evento se inició con la presentación de Víctor Manjarres, representante del Kennedy Space Center Visit Complex, quien comentó las diversas atracciones de la zona conocida como Space Beach Florida: 110 km de playas (entre ellas Cocoa Beach), el Kennedy Space Center Visitor Complex (que posee al transbordador espacial Atlantis como una de sus más nuevas exhibiciones), el propio centro espacial Kennedy. También, puerto Canaveral (uno de los tres más empleados en el mundo por cruceros); el Brevard Zoo, único en EEUU que permite realizar visitas con canopy o en kayak; museo aeronáutico War Bird Museum, American Space Museum, US Air Force Missile Museum, y otros de temática histórica, ciencias naturales y policiales.

La Space Coast Florida está a 56 Km al este de Orlando, Florida, lleno de restaurantes con la especialidad local de langostas y camarones roca, además de diversos pescados y mariscos de la zona. Comprende a Cocoa Beach, Melbourne, Palm Bay, Cabo/Puerto Canaveral y Titusville, con más de 10.000 habitaciones disponibles. Además, los visitantes dispondrán de 648 km2 de refugios para vida silvestre. Además, es uno de los 4 sitios en Estados Unidos donde pueden apreciarse lanzamientos de cohetes espaciales.

Conversación con Jon McBride:

Luego de la presentación turística, fue tiempo para que el astronauta Jon McBride iniciara su conversación con los asistentes. McBride, es el jefe de astronautas del Kennedy Space Center Visitor Complex,originario de Virginia Occidental. Siempre quiso ser astronauta (un sueño seguido por muchos niños en lo más álgido de la Guerra Fría.

Inspirado por el primer astronauta estadounidense, Alan Shepard, ingresó a la Armada de EEUU (US NAVY) en 1965 realizando su instrucción de vuelo en Pensacola, Florida. Voló 64 misiones de combate en aviones Mc Donnell F-4 Phantom II. Durante el conflicto de Vietnam, estuvo basado en el portaaviones USS Independence.

En enero de 1978 fue seleccionado como candidato a astronauta por la NASA, formando parte de la primera clase destinada al transbordador espacial. Tras el lanzamiento inaugural del Columbia el 12 de abril de 1981 (misión STS-1), le tocó seguir al mismo en su trayectoria de aterrizaje, pilotando el Northrop T-38 Talon (chase plane). Laboró en la parte de comunicaciones entre tierra (CAPCOM) y los lanzamientos espaciales STS-5, STS-6 y STS-7.

McBride fue piloto de la misión STS-41G del Transbordador Espacial Challenger del 5 al 13 octubre de 1984. Como detalle de color, comentó que como parte de los entrenamientos, le tocaron varias misiones en el Boeing KC-135 Stratotanker modificado para vuelos parabólicos, denominado “Vomit Comet”, llegando a realizarse hasta 8 operaciones de ese tipo en cada vuelo. El astronauta bromeó con el sobrenombre del avión, señalando que quienes venían de la US Navy no vomitaban, como sí lo hacían sus pares de la USAF.

En cuanto a su preparación, le tocó pilotar un Gulfstream III de la NASA para imitar la aproximación a tierra del transbordador espacial; este avión poseía un tablero de instrumentos similar, y debía volar con nariz abajo, con el tren de aterrizaje principal desplegado y los reversores de empuje abiertos: no hay que olvidarse que los pilotos de los transbordadores solo tenían una oportunidad para aterrizar exitosamente.

Señaló además, que le correspondió realizar el primer vuelo espacial con una tripulación de 7 personas (incluyendo astronautas de Canadá y Australia), por 197 horas en el espacio *. Comentó que el momento más emocionante de su carrera, fue que tras llegar al espacio, abrieron las compuertas de carga del Challenger pudiendo apreciar Australia, estando al lado de un astronauta australiano: para ello se había preparado y para ello había estudiado desde su infancia.

El Sr. McBride señaló además, el gran avance actual en materia de simuladores, los cuales eran muy rústicos en los comienzos, y que en la actualidad son muy reales, solo faltando imitar la gravedad cero, que es imposible técnicamente de imitar en nuestro planeta. Mencionó además, que estaba programado para volar en marzo de 1986 como comandante de la tripulación STS 61-E, pero la NASA canceló el vuelo (y varios otros) a raíz del accidente del Challenger el 23 de enero de 1986.

El viaje espacial:

Jon McBride señaló que la preparación de los vuelos espaciales es esencialmente extensa. Una semana antes del lanzamiento, se alojan en cercanías del lugar, para inducir el sueño a partir de las 3 de la tarde; lo anterior, para adaptarse a las órbitas alrededor de la tierra, con las subsecuentes salidas y puestas de sol. Para dormir, por la gravedad cero, se puede instalar en cualquier lugar del transbordador: él prefería un sector cercano a la cámara presurizada para ponerse los trajes espaciales y realizar caminatas en el exterior.

No se pueden tomar duchas en el vuelo espacial, y el procedimiento para los desechos humanos es a través de aparatos de succión: se realiza instrucción en tierra para el uso de los inodoros, cosa de no dejar flotando nada desagradable. Por otro lado, lo primero que realizan tras volver al planeta, es una necesaria ducha…valga mencionar que los transbordadores contaban con filtros de aire muy eficientes, por lo que la purificación era cercana al 100%.

Otro hecho muy necesario, debido a la ingravidez, es el ejercicio físico: cada astronauta debía realizar una rutina diaria de 2 horas, para evitar el atrofiamiento de los miembros. Otro detalle, es que en estos casos, y por lo anterior, se crecen algunos centímetros de altura, ya que los discos de la espina dorsal no tienen gravedad, y comienzan a separarse.

Una de las cosas que impactaron a McBride en su viaje, fue pasar por distintas regiones de la tierra, demorando -por ejemplo- 7 minutos en cruzar el océano Atlántico, y ver sin límites tendidos por los humanos, sitios como Europa, con sus distintos países e idiomas sin fronteras.

Respecto a la alimentación, se disponía de alimentos deshidratados, sellados así como diversas bebidas y agua; en el caso de las bebidas, podían elegir por ejemplo, entre Coca-Cola y Pepsi. En el caso de los aderezos, para evitar que los minúsculos granos de sal y/o pimienta contaminaran el ambiente presurizado, la sal estaba mezclada con agua, y la pimienta con aceite. Hornos especialmente diseñados permitían calentar las comidas.

(*) en el caso de su vuelo en el Challenger, la misión consideró el lanzamiento del Earth Radiation Budget Satellite, realizaron observaciones científicas de la tierra con el pallet OSTA-3 y la Large Format Camera. Asimismo, se demostró la posibilidad de repostar a un satélite, a través de una caminata espacial que permitió el traspaso de Hidrazina.

Final de su carrera:

En julio de 1987 Jon McBride fue nombrado subdirector de la NASA en Washington para servir como Subdirector de Relaciones con el Congreso, teniendo bajo su responsabilidad todos los asuntos entre la NASA y el Congreso, además de proporcionar la coordinación y dirección de todas las comunicaciones entre la NASA y sus oficinas con organizaciones de apoyo en el Congreso.

En mayo de 1989 se retiró de la NASA y del US NAVY para seguir una carrera de negocios. En la actualidad forma parte del equipo del Kennedy Space Center Astronaut Encounter y realiza conferencias y presentaciones motivacionales a nivel corporativo. Cuenta además, con licencia de la FAA como piloto comercial, IFR y de planeador, habiendo logrado volar en más de 40 tipos diferentes de aeronaves; y registró más de 8.000 horas de vuelo, incluyendo 4.700 horas en aviones a reacción.

Por otro lado, el Programa de Astronautas del Kennedy Space Center incluye, entre otras actividades, el Encuentro con el Astronauta, Almuerzo con un Astronauta, Vuelo con un Astronauta, los cuales son muy importantes, pues el objetivo de la NASA es motivar e incentivar a las nuevas generaciones, los astronautas del futuro, en la ciencia y el espacio, para que se conviertan en los futuros viajeros a Marte.

Para finalizar, McBride recordó a los asistentes, que el programa del complejo espacial intenta fomentar el interés por las ciencias espaciales, fomentando el estudio. Él no habría llegado a donde está, de no haber estudiado desde su infancia. Y en vez de señalar que su carrera espacial había terminado, comentó que poco antes de fallecer el astronauta John Glenn (su amigo y también piloto naval) le prometió que superaría el récord de éste, quien lideró la misión STS-95 en el transbordador espacial Discovery, con 77 años de edad (el 26 de octubre de 1998). Por lo que aún podemos esperar más de este simpático astronauta estadounidense.

Para obtener más información sobre Kennedy Space Center Visitor Complex, visite www.KennedySpaceCenter.com

(Cortesía, TM LatinAmerica)

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  • Giancarlo Garlaschi Podesta hace 2 meses

    Estupendo reportaje !

    Sencillo el ” Gringo ” ! , y pensar que he visto a tipos comunes y silvestres discutiendo en Clubes Aéreos sobre si se llama : ” Hélice de Paso Variable ” o ” Hélice de Paso Constante ” …

    Bueno , respecto a los Pilotos USAF , junto con nosotros ( humildes alumnos) , nos reíamos cuando los F 4 Phantom de la Navy , reventaban los frenos cada vez que pasaban por Webb Air Force Base , perdida en la inmensidad de Texas …jajajaja !!!

    Saludos Cordiales

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  • Giancarlo Garlaschi Podesta hace 2 meses

    Me explico

    Discusiones Bizantinas sobre ” Mezcla Rica o Mezcla Pobre ” o…sobre las hélices ….ufffff , una lataaaaa !!!

    Y este Gringo , lo ha hecho todo en su vida , súper natural y relax !

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