Hoy se cumplieron 100 años de la muerte del Barón Rojo, Manfred von Richthofen

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21 de abril, 2018
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El domingo 21 de abril de 1918, caía abatido el conocido piloto de caza alemán Manfred Freiherr von Richthofen, primer as del combate aéreo de la historia, con 80 victorias contra sus enemigos aliados de la Primera Guerra Mundial. Aún hay discusiones respecto a quien -o quienes- derribaron al Barón Rojo, nombre con el que se hizo conocido, ya que sus dos tipos de aviones que empleó estaban pintados en vivos tonos rojos en vez del usual camuflaje, ex profeso para que sus oponentes lo viesen a distancia. Lo de Barón, es la traducción del alemán Freiherr, por su origen aristocrático.

Sin pretender generar una biografía de este piloto, señalaremos que derribó 80 aviones enemigos en dos tipos de aeronaves: un biplano Albatros y el triplano Fokker Dr.I, avión éste con el que logró sus últimas 21 victorias. Luego de años cumpliendo labores en tierra, logró ingresar al Servicio del Aire del ejército alemán en mayo de 1915, siendo primero observador y animado -tras un afortunado encuentro con el as Oswald Boelcke- a ser piloto de combate por su determinación.

Su habilidad no le impidió estar cerca de la muerte, ya que recibió un balazo en el cráneo en julio de 1917: durante su período de convalecencia escribió el libro autobiográfico “El avión rojo de combate”, y tras volver a los cielos -con una venda en la cabeza, y permanentes dolores- su escuadrón recibió los modernos y maniobrables Fokker Dr.I, cuyo ejemplar personal procedió a pintar de color rojo.

La destacada carrera de este piloto de caza, llegó a su abrupto final en la nublada mañana de un día como hoy, hace un siglo exacto atrás, cuando el capitán von Richthofen fue derribado cerca de Vaux-sur-Somme, al norte de Francia, 11 días antes de cumplir 26 años de edad. Está la polémica respecto a quién le disparó: inicialmente se le atribuyó el hecho al piloto (capitán) canadiense Roy Brown; aunque se señaló posteriormente, que fue el soldado australiano William Evans quien le acertó desde tierra.

Sus funerales fueron realizados en primer término en el cementerio de Bertangles, nordeste de Francia, por parte de oficiales británicos (fueron capitanes pilotos quienes trasladaron su ataúd), seguidos por una guardia de honor de 13 soldados del Escuadrón N°3 del cuerpo de aviadores australianos. Tras las exequias realizadas por un sacerdote anglicano, fueron disparadas tres salvas, mientras una gran corona enviada por los ingleses, con la inscripción “A nuestro valiente y respetable enemigo”.

Fue reconocido por sus enemigos por su caballerosidad, a pesar de haber sido conocido como le Diable Rouge por los franceses. Tras el fin de la guerra, su féretro fue trasladado a Berlín, donde estuvo por años en un panteón dedicado a los héroes de la Ia Guerra Mundial; más recientemente, se transportaron sus restos a un cementerio en Wiesbaden.

Su figura no solo inspiró libros, películas, juguetes, marcas de ropa, pizzerías, cafés con piernas (minuto feliz incluido, según quienes me han contado), aviones a escala o incluso a Charles Schulz -el entrañable autor de las tiras cómicas de Charlie Brown-, creador del perro Snoopy, quien en su fértil imaginación, combatía sobre su casita de perro voladora, contra el Barón Rojo…

En Chile

Desde fines de 1987, existe en Chile una réplica en vuelo del Fokker Dr.I de von Richthofen, la que es parte del Museo Nacional Aeronáutico y del Espacio de Chile, y que ha sido exhibida tanto en sus instalaciones, como en varias FIDA y FIDAE. Potenciada por un motor Warner Super Scarab, participó de la recordada Escuadrilla del Recuerdo, volando en formación con varios aviones históricos, chilenos y extranjeros en la década de 1990. Recibió la matrícula civil CC-DMB, de propiedad de la DGAC Chile el 19 de mayo de 1995, siendo registrado con el número 425/17 como su c/n, y…¡1942! como año de fabricación.

Por otro lado en el Museo Histórico Militar de Santiago, hay un pequeño trozo de tela, atribuida al Fokker 425/17, en exhibición permanente.

Fuentes: Grandes Épocas de la Aviación, tomo 2: Los Caballeros del Aire II. Editorial Time-Life/Folio, 1994.
Registro Nacional de Aeronaves de la DGAC Chile.

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