Conversando con (nada menos que) Rodrigo Bravo Garrido. Autor de “Los Extraterrestres han Muerto”

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20 de diciembre, 2018
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Este viernes 14 de diciembre, conversamos con Rodrigo Bravo Garrido, teniente coronel del Ejército de Chile, piloto militar; es quizás uno de los investigadores chilenos más reconocidos a nivel nacional e internacional del fenómeno de los OVNIS. Así tal cual como se lee, OVNIS: Objetos Voladores No Identificados, aunque en idioma aeronáutico les denominen FANI (Fenómenos Aéreos No Identificados).

Es autor de varios libros, entre los que se destaca La Familia Aérea del Ejército (Historia de la Aviación del Ejército de Chile en sus dos periodos; 1913 a 1930 – 1970 a 2010) y dos libros de la temática ufológica (Ufología Aeronáutica y Los Extraterrestres han Muerto), además de desempeñarse profesionalmente como piloto dentro de la Brigada de Aviación del Ejército (BAVE), con habilitaciones en los materiales Cessna 208B Grand Caravan, CASA 212 series -100 y -300 y los Airtech CN235M (popularmente conocidos como “Nurtanio”).

Lo conocimos personalmente el 13 de diciembre del 2013, cuando el Museo Histórico Militar inauguró, luego de un arduo trabajo, la exposición permanente sobre el centenario de la Aviación Militar chilena, a la que precisamente el –entonces- mayor Bravo, como profesor militar de historia aeronáutica, elaboró dicho guión histórico y museográfico junto a la historiadora Soledad González Ibaceta. Algo que podemos ver en ModoCharlie: http://modocharlie.com/2013/12/reestructuran-muestra-de-aeronautica-militar-en-museo-historico-militar/

Este férreo preservador del patrimonio intangible de la aviación militar, al hacer divulgación permanente de su historia mediante clases y conferencias sobre el origen de la aeronáutica militar en Chile, como una obra más del entre los años 1913 y 1930.

Pero en este entorno, tanto militar como aeronáutico, resulta –por decir lo menos- algo extraño ver a un oficial del Ejército en servicio activo, en diferentes foros, congresos y -sobre todo- debates en un tema tan complejo, desconocido y –para colmo de males…- tan desprestigiado como es la ufología. Por ello, el pasado viernes 14 de diciembre, ModoCharlie pudo asistir a la presentación de su último trabajo literario, en la Feria del Libro de Ñuñoa, comprobando In Situ lo polémico y controversial de dicho libro, complementado con sus intervenciones…frontales, y sin tapujos.

No hay que olvidar mencionar que, como presentadores, se encontraban el Sr. Hugo Camus Palacios, Director del Comité de Estudios de Fenómenos Aéreos Anómalos (CEFAA) de la Dirección General de Aeronáutica Civil chilena (DGAC Chile) y don Crystián Sánchez Ortiz, ex presidente de la Asociación Escéptica de Chile AECH, y actual Director del Proyecto Escuela de Astronautas. (Pobres ufólogos…)

Pero, ¡qué mejor que el mismo personaje en cuestión, nos responda algunas incisivas preguntas para ModoCharlie y así salgamos inmediatamente de nuestras dudas! 😉

ModoCharlie: ¿Qué hace un piloto o, mejor dicho, qué rayos hace un militar como ufólogo?

Rodrigo Bravo: La verdad es que no me siento un ufólogo, ya que esa denominación es para las personas que estudian los UFO (N. del E.: en caso que no lo sepan, acrónimo OVNI en inglés). Es decir, los investigadores que están todo el tiempo detrás de las supuestas observaciones y registros de estos fenómenos. Los mismos que buscan incansablemente a testigos, hacen vigilias en las montañas y como dije, están parte importante de sus vidas indagando registros y detrás de los llamados OVNI. No es mi caso.

MC: Perdón por la interrupción, pero hay que estar muy interesado en el tema de los OVNIS para estar en medio del debate y publicando libros.

RB: Mi interés en los fenómenos aéreos anómalos comienza a mediados de 1996, pero se inicia formalmente el año 2000, cuando se me designó como tema de tesis para egresar de piloto miliar de la BAVE; “Introducción al fenómeno OVNI y consideraciones para la seguridad aérea”. Ese trabajo fue uno de los requisitos para obtener mi especialidad, y confieso que fue posible hacerlo de buena forma gracias al valioso aporte de don Gustavo Rodríguez Navarro, ex secretario ejecutivo del CEFAA.

Si bien la ufología me llamaba la atención, mi interés previo a ese trabajo es similar al que tienen miles de personas que permanentemente observan en los medios de comunicación como se difunde esta temática.

La tesis señalada fue la base para mi primer libro del tema: “Ufología Aeronáutica” (*), publicado el año 2010 y el cual recopila 26 casos concernientes con el mundo de la aviación. Por ende, esa publicación fue bastante perturbadora, ya que, junto con relatar observaciones y reportes, hizo un completo análisis aeronáutico a cada caso, basado netamente en el sistema de seguridad operacional aeronáutico, lo que concluyó que algunas de estas anomalías sencillamente obedecen a un peligro para las operaciones aéreas donde se manifiestan.

A partir del año 2002 colaboré con el CEFAA, hasta que durante el año 2009 fui designado como asesor y representante del Ejército en dicho Comité. Como estaba involucrado simultáneamente con el mundo ufológico, participé y lo hago hasta ahora en todas las instancias a las cuales era o soy invitado.

(*)Pueden descargar el libro Ufología Aeronáutica directamente de ModoCharlie.com en este enlace: http://modocharlie.com/wp-content/uploads/2014/08/UFOLOGIA-AERONAUTICA-1.pdf

MC: Interesante forma de entrar a la ufología, pero ¿de qué manera se consolida o llega al prestigio que hoy tiene?

RB: Confieso que no podría señalar si es prestigioso o no mi trabajo, ya que siento que tengo más detractores que seguidores, y eso sucede por tratar este tema contra la corriente o las ideas que comúnmente se establecen, simplemente por ser un pensador crítico o popularmente conocido como escéptico. Pero si hay una línea de tiempo para este proceso y esta comienza luego de presentar la tesis en el Ejército durante el año 2001 y de exponerla en la DGAC el año 2002. En esa oportunidad logré conocer en parte el mundo de los ufólogos, ya que, aunque parezca increíble, en esa exposición que fue la primera, recibí ahí mismo una serie de reproches y embestidas por parte de algunos aficionados a los OVNIS.

Quizás ese episodio ayudó a que mi actividad ufológica la mantuviera en un receso hasta el año 2007, cuando fui invitado como representante de Chile en la denominada Conferencia de Washington, en Estados Unidos, actividad organizada por la Coalition for Freedom of Information (CFI). Desde ahí que estoy vinculado a la investigación, ya que como te mencionaba el 2009 fui designado como asesor externo del CEFAA.

MC: ¿Y cómo nacen vuestros libros?

Como señalé, mi tesis es la base de mi primer libro el cual lleva por título “Ufología Aeronáutica”. Ahora bien, independiente a estar trabajando en reportes desde el mundo de la aviación, el estudio de los OVNI o también conocido como “Ufología” es un tema que posee una serie de contenidos secundarios, entre los que destaco el mitológico y el factor humano detrás de un fenómeno anómalo. Eso para mi es muy interesante.

De esa manera el pasado 2017 publiqué mi segundo libro, el famoso título “Los Extraterrestres han Muerto”, trabajo literario que se divide en dos tomos con el propósito de hacer un completo análisis de la Hipótesis Extraterrestre dentro del estudio del fenómeno OVNI, esto porque insisto que encontré muy interesantes todos los temas que vinculan al ser humano (sociales y psicológicos) con las manifestaciones anómalas, que, dicho sea de paso, aun no se sabe qué son.

El Tomo I, expone las efemérides que permitieron el nacimiento y desarrollo de un tema que hoy se encuentra en proceso de expiración, pero que sobrevive en agonía debido a la persistente labor de ciertos divulgadores, ufólogos, contactados y abducidos, quienes sostienen de manera forzosa el mito moderno fundamentado exclusivamente en creencias, historias y sobre todo crónicas que no invisten fundamento alguno y que por más que se revisen una y decenas de veces, no consiguen entregar las pruebas objetivas que demuestren que los OVNIS son naves espaciales tripuladas por seres inteligentes y que además saquen el tema de la mera especulación ufológica.

MC: Interesante postura, pero… ¿entiendo entonces que no crees en los extraterrestres, pero si en los OVNIS?

RB: Lo que pasa es que los OVNIS o fenómenos anómalos son una cosa y las potenciales causas son otra. En esta última parte es donde se encuentra el problema de las opiniones, ideas, prejuicios y sobre todo de los mitos, ya que entramos en el profundo océano de todo relacionado a las creencias humanas. La unificación de los OVNI con una de sus hipótesis, la extraterrestre, parte en la década del 50 y desde ahí son un producto indivisible. Contra ese mito es el que escribo y me he esforzado en arremeter teóricamente.

Independiente, la realidad de un fenómeno anómalo es irrefutable, ya que hay reportes aeronáuticos muy interesantes y sin una aparente solución.

MC: En ese contexto, ¿cuál sería el caso OVNI-aeronáutico chileno más impactante?

RB: Sin duda para mi, el caso más emblemático en Chile es el que sucede en el aeropuerto El Tepual, en la ciudad de Puerto Montt, el 1° de junio de 1988 a las 20:10 (hora local), protagonizado por un Boeing 737. Pueden leerlo en el capítulo X del libro Ufología Aeronáutica, Caso 14, páginas 179 a 186. Léalo acá: Ufología Aeronáutica, http://modocharlie.com/wp-content/uploads/2014/08/UFOLOGIA-AERONAUTICA-1.pdf
MC: A profanos y profesionales aeronáuticos, ¿qué nos deja este reporte?

RB: Dentro de los informes que tiene en sus archivos el CEFAA, acerca de fenómenos aéreos no identificados en interacción con vuelos regulares, este reporte constituye la evidencia más clara e impactante, donde se muestra que estas manifestaciones anómalas son un peligro para las operaciones aéreas.

El vuelo Lan Chile 45 viajaba por una aerovía a nivel de vuelo 210, posteriormente es autorizado a descender para aproximar al aeropuerto El Tepual, esta actividad estaba supervisada por el radar del Centro de Control de Puerto Montt, cuando el piloto consulta en primera instancia al controlador y luego le informa que tiene un tráfico al frente de su trayectoria de vuelo. El controlador comunica por frecuencia que no tiene dicho tráfico reportado, por lo que, en el transcurso del incidente, consulta en tres oportunidades a la tripulación si lo tiene a la vista.

En una de las respuestas, el piloto informa que el objeto estuvo en ángulo de colisión con la aeronave, motivo por el cual deben realizar un viraje a la izquierda para evadirlo.

La afirmación que el objeto estuvo en un ángulo de colisión con el avión, el piloto la notifica en siete oportunidades a las diferentes personas con las que se comunicó vía radial, producto del incidente de vuelo, lo cual refleja el estrés y la consternación que provocó en la tripulación el fenómeno observado. En efecto, en el dialogo que se tiene con una aeronave que volaba hacia el sur, (Ladeco 070), el piloto testigo del fenómeno le indica a su colega, textualmente: ”Casi nos chocó una cuestión acá”.

También el controlador de la torre de Puerto Montt hace un paréntesis en la disciplina radial, efectuando consultas al piloto acerca del objeto que también observó, junto con el personal ahí presente, el cual lo describe textualmente como una luz con resplandores verdes y semi-rojos, lo que es confirmado por la tripulación del Lan 045, puntualizando que el fenómeno exhibía resplandores rojos, verdes y una luz blanca muy brillante al centro, el cual calcularon que estuvo a 2 millas del avión aproximadamente (3200 metros).

Luego de diez minutos aproximados de diálogos e intercambios de información entre la tripulación y los controladores, el Boeing 737 aterriza normalmente finalizando el vuelo, manteniendo el objeto volador no identificado a la vista hasta el tramo final de aproximación.

Según la Publicación de Información aeronáutica (AIP) de Chile, perteneciente a la DGAC (Dirección General de Aeronáutica Civil), un incidente de tránsito aéreo es “Un suceso grave relacionado con tránsito aéreo como una cuasi colisión, una dificultad grave causado por procedimientos defectuosos o el no respetar la aplicación de los procedimientos aplicables, como también una falla en las instalaciones y servicios terrestres del aeródromo en uso”.

Estos incidentes deben ser reportados por los pilotos una vez arribados, como así mismo por el Personal de Control de Tránsito Aéreo que los detecten y serán clasificados según una tipología establecida para tales efectos.

Para informar alguno de estos incidentes, existe un formulario que debe llenarse una vez arribado el vuelo, como existe además un procedimiento estandarizado para la notificación radial de los hechos, lo que claramente en este reporte, no siguió tales disposiciones, ya que la complejidad, peligro y asombro que provoca el fenómeno luminoso, obligó a la totalidad del personal involucrado a tomar medidas improvisadas para mantener la seguridad de las operaciones.

Revisando el caso desde la perspectiva de la Seguridad Aeroespacial, Factores Humanos y en especial el SMS, acá se hace evidente que la interacción de un vuelo en desarrollo con un Fenómeno Aéreo Anómalo (FAA), provoca una completa desatención en la operación normal de la aeronave.

En el caso del vuelo Lan 045, desde el momento que empieza el contacto visual con el tráfico no identificado, el cual se acerca en sentido contrario, teniendo el avión que realizar un viraje para evitar colisionarlo, la tripulación entra en permanente contacto radial con el Radar de Puerto Montt, con la Torre de Control del Aeropuerto Tepual y con otro tráfico comercial que volaba hacia el Sur (Ladeco 070), dejando de manifiesto en primera instancia la saturación de las frecuencias respectivas, tal cual una emergencia o incidente de vuelo.

Al mismo tiempo, estas comunicaciones radiales en todo momento las realiza el piloto comandante de aeronave, lo cual indica que el avión en ese tramo fue volado por el copiloto.

MC: Y, ¿qué tenemos que destacar?

RB: El punto a destacar en el análisis SMS, está en que dada la expectación que causo el incidente, la tripulación de vuelo mantuvo atención permanente en el fenómeno anómalo, dada la factibilidad que podría acercarse en ángulo de colisión nuevamente, poniendo en riesgo la seguridad del vuelo una vez más.

Este factor, sumado a la gran cantidad de enlaces radiales, permite detectar que previo al aterrizaje, las listas de chequeo fueron pasadas y revisadas con presiones externas importantes, lo que perfectamente podría haber sido motivo de la omisión de algún procedimiento y por ende desencadenar una situación de riesgo mayor.

Así mismo se puede percibir gracias a este caso, un excelente entrenamiento de la tripulación y su elevada capacidad para el manejo de situaciones de crisis, en pleno desarrollo de una fase compleja del vuelo, como es la de una aproximación final en condiciones nocturnas.

Por otro lado también refleja como este Fenómeno Aéreo Anómalo (FAA) provoca una desconcentración en el personal de Control del Tránsito Aéreo, lo cual pudo ser perjudicial para la operación de otros tráficos que se encontraran en el sector, de los cuales se desconocen mayores antecedentes, salvo el vuelo Ladeco 070, el que desplazándose con rumbo Sur, en el tramo de ascenso inmediatamente después del despegue, tomo contacto radial con el Lan 045 para recopilar mayores antecedentes de la observación, previamente a su despegue y escuchado, colaborando directamente con la congestión de la frecuencia de la Torre de Control de Puerto Montt.

Afortunadamente el procedimiento de evasión que realizó el vuelo 045 fue el correcto, pese a que, por norma aeronáutica internacional, en el caso hipotético que dos aeronaves se encontraran de frente en sentido contrario, el viraje de evasión debe efectuarse únicamente hacia la derecha de cada una de ellas. Lo que, en este caso, sólo se pudo evitar una colisión, gracias al viraje hacia la Izquierda que realizó del avión, producto que el Objeto siguió su curso de manera recta.
De acuerdo a lo señalado por la tripulación de vuelo y por los ATC del aeropuerto El Tepual, este objeto luminoso tenía varios colores, se desplazaba a velocidades irregulares y realizó maniobras que no corresponderían a una aeronave convencional, sumado a que pese a las dimensiones y características visibles, no tenía presentación en el Radar del Aeropuerto de Puerto Montt, lo que fue confirmado por el Controlador del Centro en las comunicaciones radiales. Esto permite clasificarlo como un Fenómeno Aéreo No identificado (fani) el que abiertamente puso en riesgo la seguridad de un Boeing 737 en pleno vuelo, afortunadamente no culminado la observación en un accidente o una tragedia aérea de grandes proporciones.

MC: Dejando de lado los casos aéreos, ¿cuáles según tu criterio son los errores que hay en el estudio de los OVNI?

RB: Hasta ahora, el gran problema que existe en este tema es la carga mitológica que posee el fenómeno aéreo anómalo desde fines de la década del 40. Eso conlleva un prejuicio confirmatorio que de una u otra manera adapta una observación o registro de un OVNI, con las creencias que algunas personas poseen.

Cuando hago mención al mito, es porque la gran mayoría de las denuncias o reportes de manifestaciones no identificadas, antes de cualquier investigación ya traen consigo a priori el prejuicio que se trataría de algún tipo de aeronave tripulada por seres extraterrestres e inteligentes, a pesar que eso no esté comprobado y que además los fenómenos denunciados no posean ninguna conexión entre sí.

Independiente a eso, también es muy importante destacar que los fenómenos aéreos anómalos son reales y concretos. Esto quiere decir que por los antecedentes obtenidos, los datos aportados por instituciones de investigación oficial y por su abundante aparición histórica basada en registros de avistamientos en diferentes épocas, diferentes culturas y lugares del mundo, se deja de manifiesto la realidad del fenómeno en cuestión, el cual escapa de una regularidad, lo que lo hace muy difícil de entender y también hace muy complejo su estudio o análisis por parte de la ciencia, la cual indirectamente mediante la aeronáutica ya tomó una postura de interés y preocupación en el tema por sus efectos, ya que es muy poco probable establecer las causas.

MC: Si alguien se interesa en investigar OVNIS y posee una visión objetiva o apegada al llamado pensamiento critico, ¿qué le dirías?

RB: Los Fenómenos Aéreos No Identificados (FANI), son reales y concretos. Esto quiere decir que por los antecedentes obtenidos, los datos aportados por instituciones de investigación oficial y por su abundante aparición histórica basada en registros de avistamientos en diferentes épocas, diferentes culturas y lugares del mundo, deja de manifiesto la realidad de este fenómeno en cuestión, el cual escapa eventualmente de toda lógica y se aleja de toda regularidad, lo que lo hace muy difícil de entender, como también hace muy complejo su estudio y análisis por parte de la ciencia, la cual ya tomó una postura de interés en el tema y que lo ha incluido en una serie de nuevos desafíos por alcanzar, aún no descifrados completamente.

El mayor inconveniente es que el fenómeno mismo en cuestión es difícil y no existe un consenso sobre las manifestaciones detectadas y registradas, las cuales aleatoriamente ni siquiera se sabe si obedecen a un origen común. Entonces, en esta discusión no quedan espacios para la subjetividad, si pretendemos llegar a un resultado similar en cada uno de los que experimenten con el fenómeno alguna de las hipótesis presentadas, que, para el caso, la hipótesis s extraterrestre (HET) es la más común de todas y de ella no se tiene ninguna prueba.-

La ufología es una pseudociencia y mientras se tenga muy claro ese hecho, se mantendrá la objetividad y el escepticismo necesario para tomar los reportes de observaciones de manifestaciones aéreas, ya que para interesados en el comportamiento humano, los OVNIs abren un abanico de subproductos los cuales no tienen nada en común con los fenómenos aéreos anómalos que en un porcentaje mínimo no poseen una explicación, salvo por esos alcances o coyunturas de uso tan común y que cargan con la unificación del mito OVNI-extraterrestre. Si hacemos el sencillo ejercicio de examinar desde la propia raíz etimológica, la palabra ufología es el anglicismo que agrupa el acrónimo Ufo, Unidentified Flying Object, (objeto volador no identificado) con Logia, que en griego es estudio o ciencia. Por ende y aludiendo solo al vocablo, la ufología no es otra cosa que el estudio de los objetos voladores no identificados. El problema es que el propio fenómeno trae consigo, y desde 1950, un peso mitológico potenciado por los mismos ufólogos que por décadas han confirmado que en su gran mayoría les resulta inadmisible disociar el hipotético origen extraterrestre con las manifestaciones observadas, denunciadas o registradas que aparentemente investigan.

La investigación UAP apegada al pensamiento crítico debe tener estos tres elementos esenciales.

MC: ¿y cuáles son esos elementos?

RB: Acá va mi respuesta…paciencia, Álvaro….

a) La duda metódica:
Según Renato Descartes, la principal herramienta para obtener la objetividad es literalmente “dudar de todo”. Esto significa que debemos ahondar en una investigación con la máxima objetividad posible, por lo tanto, cuando un supuesto contactado hace a la vez de investigador del fenómeno, es lógico que su apreciación se encuentra muy por debajo de un trabajo metódico y objetivo. En este sentido, la duda metódica comienza por investigar el tema en cuestión desde la propia fenomenología, es decir, sin una interpretación subjetiva.

b) La aplicación de Método:
Estamos muy conscientes que el UAP no puede ser sometido al método científico y ese es uno de los tantos problemas que posee al momento de elevar el estudio a un debate académico. Pero independiente a esta condición, toda investigación que se realice, ya sea de un reporte o un análisis más profundo del tema, requiere de un método.
Método se define por reglas ciertas y fáciles gracias a las cuales, quien las observa exactamente, no tomará jamás lo falso por verdadero. Es decir, gracias al método y al seguimiento de pasos, se avanza de un grado de conocimiento “A” a uno superior, o siguiente, denominado “B”. En ufología un problema no menor, es que no existe método, y eso se refleja que una vez expuesto un reporte, son muy pocas las oportunidades en que se continua con la con la investigación del mismo caso. Generalmente se archiva y pese a no tener explicación, abultan las estadísticas, para justificar la ufología y algunos sus “investigadores”.

c) Diálogos Interdisciplinarios:
Si es pretendido aumentar el escaso conocimiento acerca de los UAP, es preciso establecer que al ser aceptado por el mundo aeronáutico como un fenómeno real, se reconoce la existencia de un problema de índole científico, ya que existe un fenómeno, pero es muy exiguo el conocimiento efectivo que se posee. Menciono efectivo, como algo concreto y con evidencia, ya que el conocimiento que se difunde generalmente es especulativo o subjetivo por quien lo expone.
Atendiendo a este problema, una manera de investigar el fenómeno es realizando diálogos entre diferentes ciencias y especialidades. Como ejemplo, puedo mencionar que si se investiga un reporte o grabación de un UAP se deben tener nociones o consultar por ejemplo a la aeronáutica, con el tráfico aéreo local, a la meteorología, por si existiese algún anomalía atmosférica reportada y a la astronomía, por su hubiese cierto publicación observable en esta aérea. Luego de estas consultas y respuestas, recién es recomendable indagar en otras áreas del conocimiento con el propósito de hacer un estudio efectivo del fenómeno registrado.

MC: Hablemos de tu libro Los Extraterrestres han Muerto. ¿Qué críticas ha recibido? Y ¿Qué dicen los ufólogos?

RB: He recibido de todo tipo de comentarios, pero como era absolutamente predecible, parte de la comunidad ufológica no recogió de la mejor forma un título como este. Ahora bien, está muy claro que el nombre es una metáfora, por lo que aspiro a que debe entenderse en el contexto y en la manera como se bosqueja la creación de una hipótesis extraterrestre y el posterior desarrollo de un mito, que posteriormente une los fenómenos anómalos con los quiméricos seres inteligentes de otros mundos.

También debo ser consiente que esos mismos ufólogos o un numero importante de ellos, no son muy asiduos a la lectura, por lo que debo esperar primeramente que lo lean y luego, si es que existe un grado de objetividad y sobre todo agudeza, logren opinar acerca de lo que sondearon.

Asimismo, algunos ufólogos que son de “escritorio”, como les gusta que los llamen, tampoco absorbieron de la mejor forma el libro. Explotando algunos subterfugios muy banales asumieron una posición más bien de ofensa o de víctima (muy propio de amantes de los extraterrestres y de las conspiraciones) y de la nada dejaron hasta de hablarme, con los correspondientes bloqueos en Redes Sociales… (esos son las sazones de ufolandia)

Para ser sincero, mientras más polémica y discusión genere este libro, obviamente más ventas tiene.

Por otro lado, “Los Extraterrestres han Muerto” no está hecho para los ufólogos, al contrario, está dirigido a quienes se interesan en conocer sobre esta temática desde sus orígenes, abarcando la mayoría de los temas que subyacen a los OVNIs, ya que también es una triste realidad, pero esas personas atraídas por la ufología y en especial por los extraterrestres, hasta ahora se quedan solamente con lo que los medios de comunicación y las redes sociales les confieren mediante una serie de divulgadores del misterio que no aportan nada más que charlatanería pura.

MC: ¿Cómo van las ventas?

RB: Muy buenas e inesperadas. Para ser un libro que es un tanto resistido por los propios ufólogos y que hoy, después de un año de su salida al mercado esté en su tercera edición es porque esa misma resistencia o crítica acida que algunos amantes de los extraterrestres le adjudicaron, permitió que la gente por curiosidad llegara al libro, lo compraran y lo mejor, lo leyeran.

MC: finalmente, ¿Cuándo sale el Tomo II?, ¿es posible adelantar algo?

RB: Ojalá pueda presentarse en diciembre del 2019. Eso depende del proceso de revisión y ahí juega un rol fundamental la Editorial Digital, donde se hace ese trabajo. (Editorial Digital la recomiendo 100%, ya que es una empresa que sus servicios apuntan a quienes anhelan escribir un libro y no saben cómo hacerlo. Eso demuestra que todos podemos ser escritores).

El Tomo II trae tres capítulos, en los cuales uno departirá sobre la llamada “Tecnología Alienígena” y el correspondiente mito que establece la ingeniería inversa como un mecanismo con el cual la ciencia y sobre todo la industria militar se benefició con los supuestos accidentes de OVNIs en la tierra. El segundo capitulo, y para mí el más polémico, es acerca de la famosa Paleoastronáutica ó los denominados “Alienígenas Ancestrales”, y esa marcada obsesión por examinar en las culturas antiguas vestigios, obras y aparentes mensajes de ellos, los anhelados extraterrestres.

Finalmente, un capítulo en el cual se desarrolla el porqué la ufología es una pseudociencia, pese a que mis amigos ufólogos o ufolovers se molesten, no podemos pretender que se ascienda un estudio informal, aficionado y sobre todo carente de método al nivel de ciencia.

MC: gracias por tu tiempo, nos vemos en algún lugar para hablar de OVNIS…con matrícula!!

(risas)

Los Extraterrestres han Muerto, disponible en:

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  • Yordi Alejandro Saavedra rifo hace 3 meses

    Un capo , este es de verda

    Responder |
  • Rosa Leal Gutiérrez hace 3 meses

    Muy interesante y esclarecedor el presente artículo. Muchas personas no tienen claro, en que el fenómeno OVNI es una cosa y ,los Extraterrestres son otra cosa. Círcula mucha literatura en donde ambos temas son presentados como parte de un mismo fenómeno y por lo mismo, restándole credibilidad e interés científico. Uno es la realidad, el otro es el mito. Desde joven me interesó el tema de los OVNIS por mera curiosidad, pero una experiencia vivida en Febrero de 1979, justo el día en que empezaba el Festival de Viña del Mar , aproximadamente como a las diez de la noche, el televisor empezó con un sonido extraño como de “chirrido” y la pantalla de líneas, propias de interferencias. Los que estábamos en casa en esos momentos, salimos a mirar a la calle pensando que se había cortado un cable del poste de la luz o algo parecido. Al mirar hacia el frente, en donde hay un cerrito relicto , de baja altura y que abarca sólo una manzana. Sobre él , a no muchos metros de altura, estaba ocurriendo un fenómeno expectacular, que nos dejó atónito. Estuvo por lo menos unos 15 minutos en ese lugar , sin moverse. Era obvio que un avión ni helicóptero podría ser. La noche estaba clarísima, no había nada de nubes. Era una luz grande intensa, como un foco de luz halógena. De repente formó como una figura geométrica , como si fueran dos conos unidos por su parte más ancha. En el centro se veía como resplandecían luces de color un tanto verde, que luego se tornaron naranja. Todo dentro de esta figura , que era una figura de luz intensa, como de luz halógena , un tanto nubosa, que tapaban un tanto a estás luces del centro de él.Con dos de mis amigas tratamos de acercarnos a los pies del cerro, vivíamos a pocos metros de él, pero nos dió miedo, cuando vimos que de repente sale una esfera anaranjada a gran velocidad en dirección a la ENAP y después se va en dirección al mar, a la altura de la desembocadura del río BioBio. La figura geométrica se mantiene unos minutos más y repentinamente se apaga. Los televisores vuelven a funcionar con normalidad. Esto ocurrió en el conocido Cerrito Amarillo de Hualpén , provincia de Concepción., región del BioBio. Los habitantes que vivíamos alrededor del cerrito fuimos testigos de este fenómeno, el cual muchos recordamos todavía. Las noticias del día siguiente dijeron que se había avistado un OVNI en la Comuna deTalcahuano ( en ese tiempo la Comuna de Hualpén era parte de ella). Entre los observadores del fenómeno habían varios militares que vivían en el sector y nos dijeron , esto no es de Chile, no tiene artefactos voladores capaces de estar tanto rato suspendido en el aire en un mismo lugar y posición. Estaban tan asombrados como nosotros. Me extraña que este suceso no aparezca más difundido entre los casos OVNIS, ya que hay numerosos testigos y el hecho ocurrió en pleno centro urbano , aparentemente a baja altura, dado que fue capaz de hacer interferencia en los televisores ( efecto físico ). Rosa Leal Gutiérrez.

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